Platos cocinados artesanos: ¿qué se debe tener en cuenta antes de comprarlos?
Un buen plato cocinado artesano debe ser bueno, seguro, fácil de conservar y de calentar. Ésta es la clave para que la comida preparada mantenga el sabor de cocina casera cuando llega a casa.
Comprar platos cocinados artesanos es una manera práctica de comer bien sin tener que cocinar todos los días. Nos ayuda a organizar comidas y cenas, a tener una buena comida lista cuando no tenemos tiempo ya disfrutar de comida casera con menos trabajo.
Pero detrás de un buen plato preparado hay algo más que el sabor. Cuando un plato sale de una charcutería o de un asador artesano, hay que pensar en cómo se ha elaborado, cómo se conservará, cómo llegará a casa y cómo se deberá calentar antes de comerlo.
En Can Vives trabajamos los platos preparados con esta idea: que estén buenos cuando salen de la cocina pero también cuando lleguen a vuestra mesa.
Un plato preparado no siempre se consume al momento
Cuando compramos comida preparada en un asador o charcutería, normalmente no la comemos inmediatamente. A menudo lo llevamos a casa, lo guardamos en el frigorífico y lo consumimos más tarde, al día siguiente o al cabo de unos días, según el producto y la fecha indicada.
Esto hace que el proceso de elaboración sea muy importante. No es suficiente con que el plato sea bueno acabado de hacer. Tambíén es necesario que se haya preparado pensando en la conservación.
Por eso, en una cocina artesana es necesario ser muy cuidadoso con todo el proceso: la cocción, el enfriamiento, el envasado, el etiquetado y la conservación en frío. Son pasos que el cliente no siempre ve, pero que son esenciales para que el producto llegue a casa en buenas condiciones.
No todos los platos funcionan igual cuando se recalientan
Otro punto importante es el recalentado. Cuando compramos platos preparados artesanos, lo más habitual es que los tengamos que recalentar antes de comerlos.
Y aquí no todos los platos se comportan igual.
Hay elaboraciones que soportan muy bien este proceso: canelones, albóndigas, guisos, legumbres, carnes con salsa, carrilleras, pollo asado o platos cocinados lentamente. Son recetas que bien elaboradas pueden mantener muy bien el sabor, la textura y la melosidad.
En cambio, existen otras preparaciones que no son tan adecuadas para vender ya cocinadas. Algunos alimentos hechos a la plancha, por ejemplo, pueden quedar secos cuando se enfrían y se vuelven a someter a calor. El resultado puede ser muy diferente al de un plato recién hecho.
Por eso, a la hora de elaborar comida para llevar, no sólo hace falta pensar si un plato es bueno. También hay que pensar si el cliente podrá calentarlo fácilmente en casa sin que pierda calidad. Los platos que no soportan adecuadamente el proceso de recalentamiento, no son aptos dentro de nuestra oferta.
Calentar bien también forma parte del resultado final
Un buen plato preparado debe ser práctico. El cliente debe poder llegar a casa, calentarlo sin complicaciones y comerlo bien.
Por eso es importante seguir siempre las indicaciones del establecimiento o de la etiqueta. Algunos platos se calientan mejor al horno, otros al microondas, otros en una cazuela o al baño maría. No todos necesitan el mismo tiempo ni la intensidad de calor.
Como norma general, es mejor calentar de forma progresiva y respetuosa, sin prisas excesivas. El objetivo no es volver a cocinar el plato, sino recuperar su temperatura y dejarlo listo para comer. Por ejemplo, en platos de pescado con salsa, lo ideal es calentar la salsa retirando cuidadosamente los trozos de pescado, y cuando la salsa está bien caliente, añadirlos para evitar que se resequen demasiado.
La cocción al vacio: una linea de futuro para la cocina artesana.
Una de las líneas que cada vez tendrá más importancia en las tiendas de comida preparada y obradores artesanos es la cocción al vacío.
Este sistema consiste en cocinar el alimento dentro de un envase cerrado, habitualmente una bolsa o recipiente adecuado, por lo que el producto se cocina con sus propios zumos y con una temperatura muy controlada.
La gran diferencia es que este tipo de cocción permite respetar muy bien la textura, sabor y melosidad de los alimentos. En lugar de cocinar de forma agresiva, se trabaja con mayor control y con menor pérdida de calidad.
Además, cuando el proceso está bien realizado y se mantiene correctamente la cadena de frío, este sistema puede ayudar a conservar mejor el producto durante más tiempo. Sin embargo, siempre es necesario respetar la fecha de caducidad indicada y no abrir el envase hasta el momento de consumirlo.
En un próximo artículo explicaremos como calentar correctamente los alimentos cocinados al vacio, porqué este paso es clave para obtener un buen resultado en casa.
Cocina artesana y cocina industrial: procesos diferentes.
En una tienda de comida preparada o en una charcutería con obrador propio, los procesos son artesanos. Esto significa que se trabaja en cantidades más controladas, con recetas propias y con una supervisión muy directa del producto.
Cuando una gran industria elabora miles de kilos de comida preparada, los procesos deben ser distintos. El producto puede ser correcto, pero el resultado a menudo se aleja más de lo que entendemos como comida casera.
La cocina artesana permite ajustar mejor las recetas, respetar más su punto de cocción y mantener una identidad propia. Esta es una parte importante del valor de una asa de confianza: no sólo vende comida preparada, sino platos elaborados con como en casa.
¿Qué debería valorar el cliente cuando compra platos preparados?
Cuando compramos platos cocinados, conviene fijarnos en algunos puntos sencillos:
- Que el producto esté bien conservado y refrigerado.
- Que lleve fecha de caducidad o, si lo cmpramos a granel, que nos indiquen claramente como hasta cuando lo podemos consumir.
- Que sea un plato adecuado para calentar en casa.
- Que nos indiquen como conservarlo y regenerarlo.
- Que el resultado final mantenga el sabor de cocina artesana.
Estos detalles marcan la diferencia entre comprar simplemente comida para salir del paso o comprar un plato preparado con garantías.
Comida preparada, sí; pero bien pensada.
Los platos cocinados artesanos son una muy buena solución para el día a día. Nos permiten comer bien, ahorrar tiempo y tener siempre una opción rápida en la nevera.
Pero para que funcionen bien, es necesario que estén pensados desde el principio: desde la receta hasta el momento en que el cliente los calienta en casa.
En Can Vives, como charcutería, carnicería y tienda de comida preparada con obrador y cocina propios, trabajamos nuestros platos teniendo en cuenta todo este recorrido. Porqué un buen plato preparado no acaba cuando sale de la cocina, acaba cuando el cliente lo pone en su mesa y lo disfruta.
