Caldo de huesos: el caldo de toda la vida que internet ha vuelto a poner de moda
En los últimos meses es fácil encontrar vídeos, recetas y artículos hablando del Caldo de huesos y de sus posibles beneficios. Mucha gente lo presenta como una novedad, pero en realidad estamos hablando de una elaboración muy antigua: un caldo hecho con huesos, agua, sal y muchas horas de cocción lenta.
En Can Vives nos gusta mirar estas modas con sentido común. El caldo de huesos de ternera no es ningún invento moderno ni ningún producto milagroso. Es un caldo tradicional, sabroso, nutritivo y muy versátil, que ahora internet ha vuelto a poner en el centro de muchas cocinas.
¿Qué es el caldo de huesos?
El caldo de huesos es un caldo elaborado principalmente con huesos de ternera, agua y sal. La diferencia con un caldo más rápido es el tiempo: para conseguir un buen resultado hay que cocerlo muchas horas, a fuego muy suave.
Esta cocción larga permite extraer sabor, gelatina y parte de los nutrientes presentes en los huesos y en los tejidos que los rodean. Por eso, cuando el caldo se enfría, puede adquirir una textura ligeramente gelatinosa. Esta textura es una buena señal de que se ha hecho una extracción lenta y correcta.
De manera general, una tassa de brou d’ossos pot aportar aproximadament 8-10 g de proteïnaDe forma general, una taza de caldo de huesos puede aportar aproximadamente 8-10 g de proteína, más que muchos caldos convencionales. También puede contener pequeñas cantidades de minerales como calcio, magnesio y fósforo, aunque las cantidades varían según los huesos utilizados, el tiempo de cocción y la receta.
¿Por qué se habla tanto de los beneficios del caldo de huesos?
El caldo de huesos se ha hecho popular porque se asocia al colágeno, a las proteínas y a una cocina más natural y reconfortante. El colágeno es una proteína presente en los huesos, la piel, los tendones y otros tejidos animales. Durante la cocción larga, parte de este colágeno se transforma en gelatina, que aporta cuerpo y textura al caldo.
Ahora bien, conviene explicarlo bien: cuando comemos colágeno, el cuerpo lo digiere y lo transforma en aminoácidos. Por tanto, el caldo de huesos puede formar parte de una alimentación equilibrada, pero no debe venderse como una solución mágica para la piel, las articulaciones o la salud digestiva. Lo más importante sigue siendo el conjunto de la dieta y del estilo de vida.
Como dato orientativo, una taza de caldo de huesos puede contener alrededor de 50 kcal, 9 g de proteína, muy poca grasa y un aporte moderado de minerales. Estas cifras pueden variar mucho según la receta, la concentración final y la cantidad de sal.
¿Cómo hacemos el caldo de huesos en Can Vives?
En Can Vives elaboramos nuestro caldo de huesos de ternera con una proporción sencilla: una parte de huesos, dos partes de agua y la sal justa para conseguir un caldo sabroso pero equilibrado.
Primero llevamos el conjunto de los ingredientes a ebullición. Cuando arranca el hervor, espumamos con cuidado para retirar las impurezas que suben a la superficie. Después bajamos el fuego y mantenemos una cocción muy suave durante 16 horas seguidas.
Esta cocción larga es lo que da profundidad al caldo. No buscamos un hervor fuerte, sino una cocción lenta y constante, que extraiga sabor sin ensuciar el resultado final.
Una vez terminada la cocción, colamos el caldo, abatimos la temperatura y, cuando se enfría, retiramos con cuidado la grasa que ha subido a la superficie. Así obtenemos un caldo limpio, ligero y sabroso. Caldo limpio, ligero y sabroso..
Finalmente, lo envasamos en tarros de cristal de una ración, prácticos para tener siempre a mano un caldo de calidad sin tener que cocer huesos durante horas en casa.
También puedes hacerlo en casa
Si te animas a preparar tu propio caldo de huesos casero, en Can Vives también puedes encontrar huesos de ternera para hacerlo tú mismo
Solo necesitas tiempo, una olla grande y paciencia. La base es sencilla: huesos de ternera, agua, sal y una cocción muy lenta. También puedes añadir verduras como cebolla, zanahoria o apio si quieres un resultado más aromático.
Lo más importante es no tener prisa. Un buen caldo de huesos necesita horas.
Además, durante los meses de Julio y Agosto de este año, ¡los huesos de ternera están a la mitad de su precio habitual! Es un buen momento para comprarlos y congelarlos
¿Cómo se consume el caldo de huesos?
La manera más habitual de consumir el Caldo de huesos es tomarlo caliente, en taza o en un bol, como si fuera una infusión salada o una sopa ligera.
Se puede beber solo, simplemente calentado, o ajustarlo con un poco de sal, pimienta, unas gotas de limón o hierbas aromáticas. Hay quien lo toma por la mañana, entre comidas o por la noche, pero no hay una norma fija.
También es una base excelente para cocinar:
- Para sopas con pasta, arroz, verduras o legumbres.
- Para enriquecer guisos, estofados, fricandó, carrilleras o albondigas.
- Para cocinar arroz, fideos, quinoa o patata en lugar del agua.
- Para dar sabor a salsas i reducciones.
- Para alargar o recuperar platos cocinados que han quedado demasiado espesos.
- Para tomarlo con huevo batido, como una sopa rápida y nutritiva.
Una ración habitual es de unos 200-250 ml, aproximadamente una taza grande. Si el caldo es muy concentrado o gelatinoso, se puede rebajar con agua.
Tip Can Vives: si lo comes con pasta, cuécela a parte
Si quieres comer el caldo de huesos con pasta, te recomendamos cocer a parte la pasta.
Calienta el caldo en un cazo hasta que arranque el hervor. Mientras tanto, hierve la pasta en agua. Cuando la pasta esté hecha, escúrrela y añádela al caldo caliente.
De esta manera evitas que el caldo se evapore durante la cocción de la pasta y mantienes todo su sabor.
Un caldo tradicional, práctico y saludable
El caldo de huesos es una buena muestra de cómo una elaboración de toda la vida puede volver a tener valor en la cocina actual. Es reconfortante, fácil de consumir, aprovecha bien el producto y puede formar parte de una alimentación equilibrada.
En Can Vives lo puedes encontrar ya hecho, en frascos de cristal de una ración, o bién puedes comprar huesos de ternera para preparar tu propio caldo de huesos casero.
Un caldo sencillo, lento y bien hecho. Como se ha hecho siempre
